EMPEZAMOS
Mayo 23, 2008
Bienvenidos a “Zapatos de cocodrilo”.
Y eso es todo lo que tengo que decir.
Lo que ocurre cuando empiezas un sitio web como éste desde cero es que sabes, sin ningún género de dudas, que los primeros pasos serán solitarios. Aún peor, que los primeros pasos serán en compañía de familiares y amigos ocupados en darte ánimos y palmaditas en la espalda mientras sacuden la cabeza cuando tú no miras como el que ve muy claro a dónde va a ir a parar una situación.
O, al menos, ésa es la impresión que le da a uno.
Por si acaso no has venido aquí empujado por uno de nosotros y no estás leyendo esto mientras miramos por encima de tu hombro y te metemos prisa para que nos digas qué te parece, supongo que debería explicar cuál es el propósito de esta página (el título, como habréis notado, no ayuda demasiado). “Zapatos de cocodrilo”, a partir de ahora y en esta encarnación internética, se dedicará a analizar y comentar cualquier forma de entretenimiento audiovisual que nos apetezca, a ser posible con la suficiente perspicacia para que al lector medio le aporte una o dos cosas que no había pensado él mismo y con la suficiente habilidad para mantenerle entretenido.
Pero hay otro objetivo en Zapatos. También será la plataforma para mostrar contenidos propios de todo tipo, la mayoría creados ex profeso para la web. Zapatos de cocodrilo siempre ha consistido en mezclar dos elementos discrepantes en un conjunto atractivo (otro día hablamos del origen del título), y ésta es la última versión de esa idea: contenidos y análisis, todo en uno.
Y ahora, estoy seguro de que alguien querrá dejar de ponerse serio y escribir alguna chorrada aquí debajo que desvirtúe por completo mis esfuerzos para cortar la proverbial cinta con un poco de dignidad.
Y, si no, al tiempo.
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