LA FAMILIA CRECE 2/4
Septiembre 21, 2008
Ratchet ha vuelto y ahora es descarable.
Y… es una ligera decepción.
Ratchet & Clank es una de las escasas series de juegos en las que no tengo problema con recibir simplemente más de lo mismo. Mi interés en Burnout se agotaba antes de Paradise y los shooters en primera persona se me llevan haciendo un borrón desde hace diez años o así, pero puedo jugar veinte horas de Ratchet & Clank y quedarme con ganas de más.
Digo esto para poner en perspectiva mis quejas sobre la nueva versión episódica. En el fondo sigue habiendo un Ratchet en el juego en alguna parte. Sorprendentemente, hay bastante menos Ratchet que en la reciente versión de PSP, que ni siquiera era cosa de Insomniac. Lo primero que extraña es que haya un selector de dificultad al principio. Es un truco de los años 80, primero porque sugiere que jugarse el juego en varias dificultades supone una experiencia distinta y segundo porque la dificultad, absolutamente ridícula, casi ninjagaidenesca del nivel más alto es una forma de alargar la duración del aperitivo.
La duración, por cierto, es escasa. Los que se quejaban de pagar 19 euros por Portal o 15 por Braid deberían apartar la vista ya, porque en Quest for Booty hay más o menos la misma cantidad de juego por 18 euros y la mayoría está compuesto de material reciclado del anterior Ratchet de PS3. A pesar de durar unas pocas horas, el juego se las apaña para incluír un montón de reutilización de escenarios, las animaciones faciales se han simplificado y no hay intros animadas entre cada misión. Un ratchet narrado sobre pantallas estáticas. En serio. Por primera vez en un lustro.
Normalmente con estos temas hay que tener algo de prudencia. Los juegos episódicos suelen tardar en ponerse en marcha y esas cosas, pero Quest for Booty compite con un rival formidable: él mismo. Y es que se puede encontrar el anterior juego, Tools of Destruction (o como le queráis llamar) por unos treinta euros en algunas tierndas. Cuarenta horas con mejores gráficos, niveles y mucho, mucho mejor ritmo.
Visto desde esa perspectiva, Quest for Booty sólo tiene razón de ser como una expansión que, por casualidades de la vida, puede jugarse sin el juego original. Desde esa perspectiva es contenido descargable decente, si bien un pelín caro. Como juego independiente, tiene difícil defensa.
Es curioso como los juegos descargables han logrado despuntar en calidad, pero los juegos episódicos siguen sin encontrar un modelo que funcione. No se ha encontrado un ritmo de producción y distribución que justifique la cantidad de contenido y la forma de presentarlo para que la cosa aporte algo más que simplemente empaquetarlo todo en un disco y dárselo así al público. Tal vez habría que preparar más de un episodio antes de sacar el primero, como se hace en televisión, pero tengo la impresión de que el único objetivo real del juego episódico es dar dinero a su dearrollador antes de haber terminado la temporada, con lo que es poco probable que alguien se arriesgue a financiar más de un episodio a la vez.
Al fin y al cabo, si fuesen a hacer eso, sacarían un juego de verdad.
N
